miércoles, 17 de noviembre de 2010

Mi opinión sobre las gacetas de la UNAM

A lo largo del tiempo hemos visto cambios muy importantes en la sociedad y, esta, fue una oportunidad muy buena que se nos dio para conocer esos cambios, para vivir, aquello que, a pesar de que no estuvimos, ni fuimos partícipes de la acción, lo vivimos a través de las letras cuya expresión nos daba a entender aquello que se nos quería decir o comentar. Muchísimos acontecimientos fueron vistos en tan basto número de gacetas, enorme fue el número de noticias que dejamos por no habernos interesado y, sin embargo, y a pesar de que las dejamos, fueron elementos de esta nueva etapa de nuestro desarrollo, esta etapa que se caracteriza por estudiar, analizar y concebir nuevas ideas aportadas por compañeros universitarios.

Fue muy grato haber conocido a gente cuyos logros llegan a niveles estratosféricos, fue agradable, el saber que en México no existen solo las personas que buscan beneficiarse a través de la sociedad y, más de mi agrado fue, el saber que, muchas de estas personas ayudan a encontrar el perfeccionamiento de la sociedad mexicana a través de la ciencia. Para mi, y para muchos otros de mis compañeros, uno de los principales fines por los cuales estudiamos es la búsqueda del desarrollo de nuestra sociedad y cada ejemplo que vimos en la gaceta fomenta a buscar alcanzar este objetivo, el sacar a la sociedad de ese gran hoyo en el que se encuentra inmersa, que es, simplemente, la pérdida de valores científicos. Muchas cosas aprendí tras leer cada noticia de la gaceta, aprendí a que muchos logros se alcanzan a través de años de empeño y esfuerzo sobre un objetivo, aprendí que la búsqueda de la felicidad solo termina cuando uno concluye aquellos que son sus límites y se impone nuevos para ser aun más feliz, aprendí, más que nada, que el estudio, es una forma, nada sencilla, a decir verdad, pero muy agradable para conseguir eso que nos determina como humanos que es el conocimiento.

Me gustó haber leído tantas cosas relacionadas con la Universidad Nacional, es motivo de orgullo para mí, el saber que esta institución es una de las mejores, no solo por la educación que imparte, sino porque en ella, se aprende a amar al conocimiento, se aprende a querer, conocer y desarrollar esa herramienta que los dioses nos aportaron sin darse cuenta de las consecuencias, fue, simplemente, muy agradable haber conquistado la meta de finalizar con tan enorme número de opiniones y críticas de lo que me gustaba o no que se llevaba a cabo en la máxima casa de estudios.

Es increíble que nuestra Universidad, que es nuestra por el simple hecho de querer aportarnos conocimiento, nos de tantos beneficios y busque en todo momento satisfacer las necesidades de muchos de los mexicanos que ahora nos dedicamos al estudio, es increíble el número de oportunidades que ofrece la UNAM a todos aquellos que aun, y por desgracia, no formamos parte de ella, pero que tarde o temprano nos uniremos a su fuerza para aumentarla y llevarla a cada rincón que se pueda en donde exista la humanidad u otra cosa que pueda sacar provecho del conocimiento; siempre, gaceta tras gaceta, jueves tras jueves, mi impresión rebasaba aquellos límites impuestos por la televisión y otros medios de comunicación masiva que fomentan a tirar a la basura cerebros muy buenos, siempre tuve el gusto de ver que en cada ejemplar impreso existía no solo una oportunidad para un estudiante, sino, presentaba miles de oportunidades para miles de jóvenes cuya hambre y sed solo pueden satisfacerse a través del conocimiento.

Ahora, más que nunca y , a pesar de las consecuencias que mis pensamientos tengan, me siento muy orgulloso de haber tomado una pequeña pizca del enorme mar de conocimiento que nos aporta la Universidad, ahora, y sé que tengo muchos límites que me faltan romper, siento que he aprendido el verdadero significado de estar en la UNAM y de poder saborear cada elemento que nos aporta a nuestra vida diaria, hoy siento que, la Universidad forma parte esencial y elemental de mi formación tanto educativa como personal, debido a que esta me formó nuevos pensamientos y nuevas formas de ver la realidad, y, más que nada, esta universidad, propiedad de todo México, me enseñó a ver, a aprender, a pensar y, sobre todo, me en enseño que Por mi raza hablará el espíritu.

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