lunes, 13 de septiembre de 2010

Tlatelolco recuerda los sismos de 1985

Los sismos de 1985 dejaron una gran marca en la sociedad mexicana dañándola y haciéndola más fuerte, sin embargo, aquellos daños pudieron evitarse. El terremoto del 85 nos enseñó a los mexicanos a que debemos de ser más unidos y que cada cosa que suceda en nuestro territorio afecta a todos, además, nos enseñó que debemos de hacer las cosas con mayor calidad, que no debemos escatimar en aquello que es tan importante como lo es un hogar; vimos por desgracia, muchas muertes, conocimos a aquello que pensamos nunca nos sucedería y dejó, en muchas personas, una marca imborrable de esos dos largos minutos.

Mucha gente quedó traumatizada por los acontecimientos del 85, a muchas les quitó su hogar, pertenencias y, aun peor, les quitó a muchos seres queridos. Este fenómeno natural dejó “Una estela de desolación y muerte..” la cual afectó a muchos hermanos mexicanos he visto, en documentales, que el sufrimiento era enorme, todos, sin excepción, eran personas comunes y corrientes que sufrían al ver las imágenes de lo acontecido y muchos, demasiados, estaban consternados por lo impactante del suceso, fue, para muchos, uno de los peores desastres naturales, y para todos, pesó lo sucedido.

He escuchado muchos relatos de personas quienes vivieron el temblor, sin embargo, nunca he escuchado la historia de aquellos que perdieron lo más importante en la vida, que son, sencillamente, sus familiares. Comenzando por aquellos que lo sufrieron, por así decirlo, de lejos, se me ha dicho que fue una ocasión espeluznante, que era algo que nunca habían vivido y, por tal, creó en ellos un enorme temor porque no sabían, en realidad, qué es lo que pasaba, por qué pasaba y qué iba a suceder en el futuro, cómo este fenómeno iba a afectar en sus vidas y, peor aun, la cuestión más importante, me relatan, fue la de Qué habrá pasado con mi familia; es impactante el saber lo que pensaban en el momento que sucedió el movimiento, además, es triste saber la consternación que implicó para las personas que en ese momento pensaban que iban a tener un día común y corriente, que de momento, y por un largo tramo de tiempo, cambió radicalmente.

Por otra parte, y por desgracia, nunca he escuchado el relato de personas cuyas familias sufrieron el deceso de un ser querido. Desde este punto de vista, no es de mi curiosidad el ver cómo sufren, sino, las implicaciones que el suceso tomó en sus vidas y cómo este afecta en su presente; me gustaría aprender y conocer lo que sucede hoy en día con las personas que sufrieron este impactante fenómeno que, para ellos, no culminó dos minutos iniciado el suceso, este fue, un acontecimiento cuyo lapso de tiempo no ha acabado y perdurará por la eternidad; es interesante saber las variaciones de pensamiento que puede llegar a implicar la psique de una persona debido a las pérdidas por el terremoto e, inclusive, pueden llegar a determinar constantes en la ideología desarrollada, a partir de ese punto, de las personas, es decir, el grado de impacto, por lo perdido, modificaría, prácticamente, alguna característica, que se puede repetir de persona en persona.

Este suceso, fuera de haber sido pérdida, lo podemos tomar como una forma de salir adelante, un error del cual debemos de aprender y por el cual debemos luchar. He sabido, por comentarios de profesores, que en los edificios se llegaron a escatimar los recursos necesarios para su construcción y que, debido a esto, los edificios colapsaron sin dar mucha batalla de la cual hablar; entonces debemos emplear una modificación de ideologías para motivar a hacer mejores cosas con mayor calidad convirtiéndose así en un problema menos del cual tengamos que preocuparnos en el futuro y por el cual lloremos después de lo sucedido. En otro aspecto, también podemos adquirir conocimiento del por qué de las fallas, las fallas y cuáles fueron sus repercusiones a la sociedad, así por ejemplo, podemos ver que, hay muchas causas del daño de este fenómeno natural, pero, vemos más importante, que la mentalidad del mexicano aun no cambia mucho y que debemos, por tanto, a través de este tipo de accidentes, ayudarle a abrir los ojos y no ver solo por el hoy, sino también, ver el pasado, analizarlo, criticarlo y solucionándolo para así tener el mejor futuro.

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